La historia del SASTRE
Hoy en día, el traje, compuesto por una chaqueta y una falda o pantalón, es un elemento esencial de nuestro guardarropa, se puede usar en cualquier ocasión, eligiéndolo liso o desparejado y combinándolo con diferentes accesorios.
Contexto
El traje tal y como lo conocemos apareció después de mediados del siglo XIX. Este período estuvo marcado por una fuerte evolución de la moda femenina, debido a la urbanización de las ciudades, las mujeres empezaron a practicar deportes como el tenis y adoptaron el conjunto chaqueta/falda más práctico y cómodo. Este nuevo siglo liberó a las mujeres del corsé, lo que les permitió llevar ropa de corte recto.
En el siglo XX, el traje se convirtió en uno de los elementos centrales del guardarropa femenino, y el largo de la falda, que había sido muy largo, se acortó.
El New Look
Tras la guerra y los difíciles años que siguieron, la mujer quiso ser más femenina que nunca. La silueta era glamurosa y colorida. Christian Dior alcanzó su apogeo con el New Look. La cintura estaba marcada y se favorecía el corsé. La falda era amplia, larga y plisada. Los colores volvieron y los tejidos eran ricos.

El traje de Chanel
En la década de 1950, Gabrielle Chanel presentó una interpretación del traje femenino, con tweed y un corte holgado.

Mayo de 1968 fue un nuevo acontecimiento liberador para las mujeres y democratizó el pantalón. Yves Saint Laurent, sensible al espíritu de la época, desarrolló una línea de trajes pantalón de ciudad para mujer en 1966, con un estilo andrógino que fue adoptado en la década de los 70 por muchas celebridades como Catherine Deneuve.

Los años 80 fueron una época excéntrica y colorida, en la que aparecieron nuevos materiales y estilos. La mujer se convirtió en una “working girl” y quiso ocupar el lugar de los hombres en el trabajo sin dejar de ser sexy. Las mujeres optaron por pantalones anchos o faldas ajustadas. Eligieron dar volumen a los hombros y ceñir o ajustar la cintura. Madonna inspiró a las mujeres, al igual que la serie de televisión Dinastía.

El traje de los años 90 tenía un corte amplio, como el de los hombres. Se adoptó una actitud de relajación absoluta.
